Sentimientos de oficina...una vez más hacia la playa.Abatido por la nostalgia de los recuerdos en verano,
por los momentos vividos en un pueblo fantasma donde todos están locos.
Agotado por mis engaños,
atónito por las corazonadas que no laten en el pecho si no en la mente.
Es facil darse cuenta de lo solo que uno está, cuando cientos de personas a tu alrededor desean compartir todo contigo y tu nada con ellos.
Escucho la música de mis bolsillos una vez más,
saboreo la droga bendita, pedacito de gloria que todo lo cura.
Con un cachito cartón se puede volar,
con pastillas se puede amar,
con petas se puede soñar,
con migo pueden acabar.
No queda más, tomar el bus con destino al infierno, (eskorbuto)
hacer parada en Acapulco,
visitar al diablo húngaro de sus colinas,
y esperar la ruptura o alegría del corazón.
De nuevo a la playa, de nuevo a los porros, de nuevo a los petas, lo nuevo no llega.
Cuando vives haciendo de nuevo, todo se torna aburrido y estable.
Mi tiempo se acabo hace mucho tiempo en este País, estoy respirando aire que no me toca lo sé, pero que le puedo hacer, aún no cierro círculos...o tal vés quiero abrir uno más.
Anda Imanol, a cojer el bus.
I.