Pienso y como pienso.
Busco cada día entre faldas y sueños la alegría,
Pero no encuentro nada más,
Que el olor a vagina saturada.
Quiero que mi corazón sea una flor.
Y que mi ataúd huela a lluvia.
I.
domingo, julio 29, 2007
Bares y juego
PREGUNTA:
Pedro Adusto prefería vivir solo. No tenía visitantes ni iba a ver a nadie. Como nunca salía de casa, había que llevarle todo lo que necesitaba cada dos semanas. Una noche oscura y tormentosa Pedro perdió el control de sus nervios, apagó todas sus luces y se fue a dormir. A la mañana siguiente descubrió que la acción de Pedro había causado varios muertos. ¿Por qué?
RESPUESTA:
Pedro era farero y, al apagar las luces, dejó a numerosos barcos sin señales de orientación.
Texto tomado de la tarjeta de un juego de mesa llamado MINDTRAP; la cual fue robada por un servidor un viernes del pasado
PREGUNTA:
Pedro Adusto prefería vivir solo. No tenía visitantes ni iba a ver a nadie. Como nunca salía de casa, había que llevarle todo lo que necesitaba cada dos semanas. Una noche oscura y tormentosa Pedro perdió el control de sus nervios, apagó todas sus luces y se fue a dormir. A la mañana siguiente descubrió que la acción de Pedro había causado varios muertos. ¿Por qué?
RESPUESTA:
Pedro era farero y, al apagar las luces, dejó a numerosos barcos sin señales de orientación.
Texto tomado de la tarjeta de un juego de mesa llamado MINDTRAP; la cual fue robada por un servidor un viernes del pasado
Bitácora de un ex-periodista porrero y borracho en O Carballiño
(Hasta donde me acuerdo)
El frío se dejaba caer y yo me aferraba con dolor a mis recuerdos, a mantener mis pasos y a sacar al diablo oscuro que llevo en mi alma.
En ese momento recordé que no tenía que dejar de moverme, si no iba a pasarme lo que me había sucedido tras salir de del primer bar en mi sábado gallego-carballinense:
La luz del agua de una fuente en una calle me había llamado la atención, y mi soledad me susurró al oído que debía sentarme en una pequeña banca... lo hice, y perdí riendas, no pude más y caí en letargo, al levantarme todo me daba vueltas, una típica borrachera de primavera.
Eran tres ya los bares que había visitado sin haber encontrado algo que alimentara mi ego y mi apetito sexual , motivo por el cual decidí dejar a la gente para encaminarme a mi verdadero encuentro de poder.
Bajé por una calle angosta hacia la salida de la ciudad, caminaba con el gorro de la chaqueta en la cabeza, mirada perdida, equilibrio ausente, ojos como cuchillas y...
Apareció él, nos acercarnos al unísono y comenzó hablar, la imagen fue impactante: Un hombre de unos 50 años, flaco y enfermo, con mirada intensa y una borrachera combinada con locura intentaba hablar pero algo en su garganta no se lo permitía.
Acercaba sus labios a mi oído, para balbucear frases inexistentes, un idioma completamente nuevo para mi, me sentí feliz de saber que había conocido a un extraño ser. Intenté reconocer o entender lo que me decía pero era imposible, así que le di un beso en la frente arrugada y calva, me despedí de él y continué mi camino.
Mi energía oscuro se comía la cabeza y mi cuerpo pedía adrenalina, sin más una idea llegó, que tal un delito pensé, sin poder entender por qué, me metí al sótano oscuro de una construcción inmobiliaria.
Con la luz de mi pequeño celular-móvil encontré un camino entre varios andamios en donde una banca de unicel me esperaba para realizar conjuros en un mundo de luces y sombras.
Comencé a cantar en un idioma extraño basado en sonidos guturales de borracho drogado, era una melodía que llamaba mi atención, pensé en lo que diría alguien si hubiera pasado ¿O pasó? En ese momento.
Antes de salir de mi pequeña cueva de ladrillos y andamios tomé un largo y pesado tuvo y con él salí a la calle, sentí deseos de romper escaparates de las tiendas con aroma de vándalo, pero yo quería dinero en efectivo, es decir en cash- cash.
Descubrí que un pequeño local de ventas de pisos y departamentos tenía la ventana abierta, por lo que intenté abrir la cerradura de la puerta con el tuvo que traía en la mano, la maniobra no tenía sentido, la puerta tenía llave, por lo que no conseguí nada, más que ser visto por un transeúnte quien no volvió a voltearme la mirada cuando se percató que yo estaba intentando cometer un delito, un acto antisocial, para otros: un acto de poder.
Un poco asustado puse a trabajar mi mente acerca de ¿qué pasaría si acabara en la cárcel y me dieran por el culo? R: Disfrutarlo respondió el cerebro.
Así que tomé mi cuerpo y me encaminé a fumar el último pitillo de regreso a casa, donde entre otras cosas cené muy elegante en la soledad de mi pequeña cocina, me vi al espejo, me corté un poco el cabello, y fui a perderme a cama.
Dormir fue fácil, en ese estado uno no se preocupa o enfada por el sonido que provocan los hierros viejos de la cama al realizar un movimiento.
Ahora me alegro de que no esté en un juzgado sonriendo, y si estar de resaca recargando energía en la comodidad de mi fiel sillón.
Imanol
Primavera 2007
(Hasta donde me acuerdo)
El frío se dejaba caer y yo me aferraba con dolor a mis recuerdos, a mantener mis pasos y a sacar al diablo oscuro que llevo en mi alma.
En ese momento recordé que no tenía que dejar de moverme, si no iba a pasarme lo que me había sucedido tras salir de del primer bar en mi sábado gallego-carballinense:
La luz del agua de una fuente en una calle me había llamado la atención, y mi soledad me susurró al oído que debía sentarme en una pequeña banca... lo hice, y perdí riendas, no pude más y caí en letargo, al levantarme todo me daba vueltas, una típica borrachera de primavera.
Eran tres ya los bares que había visitado sin haber encontrado algo que alimentara mi ego y mi apetito sexual , motivo por el cual decidí dejar a la gente para encaminarme a mi verdadero encuentro de poder.
Bajé por una calle angosta hacia la salida de la ciudad, caminaba con el gorro de la chaqueta en la cabeza, mirada perdida, equilibrio ausente, ojos como cuchillas y...
Apareció él, nos acercarnos al unísono y comenzó hablar, la imagen fue impactante: Un hombre de unos 50 años, flaco y enfermo, con mirada intensa y una borrachera combinada con locura intentaba hablar pero algo en su garganta no se lo permitía.
Acercaba sus labios a mi oído, para balbucear frases inexistentes, un idioma completamente nuevo para mi, me sentí feliz de saber que había conocido a un extraño ser. Intenté reconocer o entender lo que me decía pero era imposible, así que le di un beso en la frente arrugada y calva, me despedí de él y continué mi camino.
Mi energía oscuro se comía la cabeza y mi cuerpo pedía adrenalina, sin más una idea llegó, que tal un delito pensé, sin poder entender por qué, me metí al sótano oscuro de una construcción inmobiliaria.
Con la luz de mi pequeño celular-móvil encontré un camino entre varios andamios en donde una banca de unicel me esperaba para realizar conjuros en un mundo de luces y sombras.
Comencé a cantar en un idioma extraño basado en sonidos guturales de borracho drogado, era una melodía que llamaba mi atención, pensé en lo que diría alguien si hubiera pasado ¿O pasó? En ese momento.
Antes de salir de mi pequeña cueva de ladrillos y andamios tomé un largo y pesado tuvo y con él salí a la calle, sentí deseos de romper escaparates de las tiendas con aroma de vándalo, pero yo quería dinero en efectivo, es decir en cash- cash.
Descubrí que un pequeño local de ventas de pisos y departamentos tenía la ventana abierta, por lo que intenté abrir la cerradura de la puerta con el tuvo que traía en la mano, la maniobra no tenía sentido, la puerta tenía llave, por lo que no conseguí nada, más que ser visto por un transeúnte quien no volvió a voltearme la mirada cuando se percató que yo estaba intentando cometer un delito, un acto antisocial, para otros: un acto de poder.
Un poco asustado puse a trabajar mi mente acerca de ¿qué pasaría si acabara en la cárcel y me dieran por el culo? R: Disfrutarlo respondió el cerebro.
Así que tomé mi cuerpo y me encaminé a fumar el último pitillo de regreso a casa, donde entre otras cosas cené muy elegante en la soledad de mi pequeña cocina, me vi al espejo, me corté un poco el cabello, y fui a perderme a cama.
Dormir fue fácil, en ese estado uno no se preocupa o enfada por el sonido que provocan los hierros viejos de la cama al realizar un movimiento.
Ahora me alegro de que no esté en un juzgado sonriendo, y si estar de resaca recargando energía en la comodidad de mi fiel sillón.
Imanol
Primavera 2007
¡Vaya hijo de puta!
Los hombres somos así….hijos de puta.
Podemos enamorarnos de una mujer con tan sólo verla,
Sin embargo y no obstante…
ese amor se va,
tan hermoso y saturado.
Desaparece después de probar sales vaginales,
Después de correrse en la cara.
Después de joder en sus lágrimas.
El amor se va,
Y sólo los afortunados,
Saben apreciar aquella primera mirada de amor
En los ojos de quien ama,
¿O si no?
Convertirnos en ególatras conservadores conformistas.
Y decimos en casa: que la amamos,
Mientras que en la calle: matamos por tetas de damas.
Tal como la coruñesa playa,
Mientras que una mujer dice que me ama,
Mi boca se calla.
Yo sólo amaba… las tetas de las damas.
¡Oh afortunas costumbres de damas!
Mostrando tetas en topples y el sostén como sábana.
¡Oh afortunadas costumbres gallegas!
Curando con besos mi corazón sangrando dagas.
Ahora en mi sillón,
Pierdo neuronas,
Gano colocón.
Gracias al humo bendito,
Que me joda la garganta.
I.
Los hombres somos así….hijos de puta.
Podemos enamorarnos de una mujer con tan sólo verla,
Sin embargo y no obstante…
ese amor se va,
tan hermoso y saturado.
Desaparece después de probar sales vaginales,
Después de correrse en la cara.
Después de joder en sus lágrimas.
El amor se va,
Y sólo los afortunados,
Saben apreciar aquella primera mirada de amor
En los ojos de quien ama,
¿O si no?
Convertirnos en ególatras conservadores conformistas.
Y decimos en casa: que la amamos,
Mientras que en la calle: matamos por tetas de damas.
Tal como la coruñesa playa,
Mientras que una mujer dice que me ama,
Mi boca se calla.
Yo sólo amaba… las tetas de las damas.
¡Oh afortunas costumbres de damas!
Mostrando tetas en topples y el sostén como sábana.
¡Oh afortunadas costumbres gallegas!
Curando con besos mi corazón sangrando dagas.
Ahora en mi sillón,
Pierdo neuronas,
Gano colocón.
Gracias al humo bendito,
Que me joda la garganta.
I.
lunes, julio 16, 2007
Hay veces
Hay veces que sientes dagas en la espalda,
Hay veces que sientes dagas en la espalda,
hay veces que son de gente que quieres.
Hay veces que te ves sin casa,
hay veces que te ves sin nada.
Y luego después de follar,
corres por el parque,
para tomar el último bus,
que no existe,
que no llega,
que se ha ido.
Y el viento te persigue,
se agita entre hojas y basura...
Somos reos del dolor,
en un camino de suspiros,
somos presos del sudor.
I.
I.
martes, julio 03, 2007
Harto y sólo: a escribir.
Harto de malas noticias y de malos inventario,
Harto de problemas en mi agenda,
Harto de mucho y de mucho más…
Las ilusiones de mi mente,
pequeños tallos de maria,
que no quieren desear.
Sé bien, este camino me lo busque,
Y aunque hoy duermo más que ayer,
Sé que no gastó lo que no hay.
Sé que algún día llegará,
un país donde vivir sea gratis,
y donde no cueste respirar.
Donde la gente se ayuda
y no se den hostias a matar.
No se preocupen por mi,
soy como la hiedra
y muero en pie.
Los bolsillos rotos están,
Mi novia dormida despertará,
Mi madre con gritos me quemará,
Mi padre con huevos, sobrevivirá.
“No me apetece escribir, existen otras formas de huir, se que estoy loco por sólo, sólo por loco”….(Bumbury)
Harto de malas noticias y de malos inventario,
Harto de problemas en mi agenda,
Harto de mucho y de mucho más…
Las ilusiones de mi mente,
pequeños tallos de maria,
que no quieren desear.
Sé bien, este camino me lo busque,
Y aunque hoy duermo más que ayer,
Sé que no gastó lo que no hay.
Sé que algún día llegará,
un país donde vivir sea gratis,
y donde no cueste respirar.
Donde la gente se ayuda
y no se den hostias a matar.
No se preocupen por mi,
soy como la hiedra
y muero en pie.
Los bolsillos rotos están,
Mi novia dormida despertará,
Mi madre con gritos me quemará,
Mi padre con huevos, sobrevivirá.
“No me apetece escribir, existen otras formas de huir, se que estoy loco por sólo, sólo por loco”….(Bumbury)
Desde el sillón coruñés
Cruzados de piernas:
Guardamos el pasado en los bolsillos,
Y los recuerdos de un amor entre las ingles.
Los porros no dejan escribir,
No dejan sentir,
Muchos años son,
muchos miedos van.
Junto al puerto de Coruña la gaviota vuela libre,
Sintiendo que la vida escapa.
Y que nunca llega al sol.
Llegó la inspiración:
Epilepsia, nervios, locura, esquizofrenia, recetó el doctor a la doncella bella,
ella, confundida se arrastra al callejón oscuro lejano, de su ciudad y de su barrio.
A morir con sonrisas agarrada a la vida, para morir de frío para volver a vivir.
Resucita, esnifa, corre y canta,
En la pradera de una nube de algodón con sangre,
Mientras observa con nostalgia,
Con vehemencia,
La casa donde perdió su himen y sus sueños.
Y vuelve a llorar….
Llorando otra vez entre el cielo.
Una tanga cae del cielo cuando otro romance se deja en el suelo.
Cruzados de piernas:
Guardamos el pasado en los bolsillos,
Y los recuerdos de un amor entre las ingles.
Los porros no dejan escribir,
No dejan sentir,
Muchos años son,
muchos miedos van.
Junto al puerto de Coruña la gaviota vuela libre,
Sintiendo que la vida escapa.
Y que nunca llega al sol.
Llegó la inspiración:
Epilepsia, nervios, locura, esquizofrenia, recetó el doctor a la doncella bella,
ella, confundida se arrastra al callejón oscuro lejano, de su ciudad y de su barrio.
A morir con sonrisas agarrada a la vida, para morir de frío para volver a vivir.
Resucita, esnifa, corre y canta,
En la pradera de una nube de algodón con sangre,
Mientras observa con nostalgia,
Con vehemencia,
La casa donde perdió su himen y sus sueños.
Y vuelve a llorar….
Llorando otra vez entre el cielo.
Una tanga cae del cielo cuando otro romance se deja en el suelo.
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