martes, mayo 27, 2008

Cartas de Y para I
(se lo merece)

I. :
Nuestras "i's" suenan igual y son tan diferentes-
La tuya se maneja recta y divida en dos (su cuerpo y su punto)
¿Cómo llegar al otro lado?
La mía es una encrucijada,
un camino que lleva a dos...
nunca se sabe cual tomar
¿cuál tomarías tú?

Lo más extraño es que siempre nos dividirá una e... "I e Y" o "Y e I"
¿A quién pertenece esa e?
¿Qué representa?
No podemos ser monofónicos todo el tiempo...
pero nuestros sonidos al mismo tiempo se confunden para hacer uno
y hablando ni siquiera se sabe si se refiere a la tuya o la mía...
es nuestra "i" o "y"...
Ahí es donde da igual....

Y.

sábado, mayo 17, 2008

Palabras

Te miro
cuando el pene estiro,
no me digas,
que a tu tía,
se le va la pinza,
metiéndose heroína.

No me digas,
Que tu vida,
Esta jodida,
Mejor checa
Prima.

Ay ay ay
Ui ui ui,
Las braguitas a volar,
Si me dices que me quieres,
No podré escapar.
I.
Mexico-gallegos

Los mexicanos no decimos la verdad, decimos la neta,
Los mexicanos no se ocultan, viven en oculta sociedad,
Los mexicanos no lloran al muerto, beben con él.
Los mexicanos no celebran la independencia, dan de gritos.

Los gallegos no dicen mentiras, “falan de mais”.
Los gallegos no temen a la vida, “é xoque hai”
A miña anai xiscoume na cara e díxome,
meu neno vaime esquezendo,
Ti respondiches,
eu cha ezquezeite,
-Ti de que falas,
-Dixo a tua anai.
I.
Faltas de ortografía
(No día das letras galegas)

Me persiguen las faltas de ortografía,
Las tildes orinan sobre mi cabeza,
los pronombres se ocultan en cortinas.

Ya me habían hablado de la soledad de las vocales,
Tan irrepetibles como un vals
de Aurora Beltrán
estremeciéndose en soledad,
en la tierra de “nunca máis”.
I.
La tía Amelia

La muerte ataca cuando menos se espera,
como en el pueblo de Cardelle.
donde las nubes cierran.
Los campesinos terminan de comer,
Resoplan el vino de la noche anterior,
y el cansancio de una vida sin placer
que les invita a dormir con estupor.
Tan sólo una pequeña siesta.
Al despertar.
Alguien del pueblo ha muerto.
Dicen que no murió en el pueblo,
Tampoco estaba lejos,
Y ahora traen su cuerpo,
Entre montañas de tiempo.
Dicen que murió de anciana,
Dicen que murió por vieja,
Dicen que murió enferma.
El pueblo perdió una casa,
Y sólo esas paredes
saben la verdad,
Amelia no dejaba de extrañar
Al fallecido Antonio.
Antonio y Amelia rezaron a la muerte,
Uno desde el cielo y ella desde sueños.
Ahora están juntos,
La catrina si escucha lamentos.
I.