viernes, junio 06, 2008

¿dÓNDE VA EL muerto?

¡El muerto va en Ourense cuatro, artículo tres!, dice mi compañera reportera del lado derecho, refiriéndose a que el asesinato de una jóven en la ciudad de Ourense, va en la página cuatro del periódico y en el tercer artículo. Espero sinceramente que cuando muera mi caso no salga en Ourense 1 artículo 1. O mejor aún que sólo, una breve esquela, de parte de mi adios.
¿Porqué siempre a mi diestra, se sienta una mujer?

miércoles, junio 04, 2008

Gal-Mad

Salí del frío y de la humedad a las 23:25 horas.
El autobús se aleja del bosque, del río y del mar,
Deja atrás ciudades, pueblos e idiomas.
Es difícil dormir en el trayecto,
Los pies del negro
Ocupan parte de mi asiento,
olor extraño-habla inglesa,
un pequeño empujón,
Y sus piernas al suelo,
No hay ruido que valga
Para combatir sus ronquidos.
Madrid, 6.00 de la mañana.
Las gotas no paran,
Un porro entre la lluvia
Para aguantar la desvelada.
Zapatos rotos llenos de agua.
¿Por qué no trajiste otros?
Piensa la importancia
Todos tienen hoyos,
contesta la razón.
Un taxista recomienda caminar,
El metro me espera,
Intento comprar billetes de metro en los trenes de cercanía,
La chica de la ventanilla se ríe simpático de mi.
Los vagones me cobijan de la primera empapada,
transbordos,
miradas,
música,
cantautores,
latinos
policía,
Atocha,
miedo,
controles,
sin pìernas,
gitanos,
vagabundos,
gritones,
fashion,
culos,
tetas
sueños
Paseo del Prado ofrece mi bajada.
Mi salida hacia la luz.
En la calle la lluvia no para.
la ropa se ha mojado.
Camino hacia mi destino.
Museos, edificios.
cuna española.
El Prado de sueños.
Pregunto a un hombre con mi dirección.
Amable, gay y astuto.
Me alejo,
Sigo mi camino.
Destinos se cruzan.
8.00 de la mañana.
Debajo de andenes de obras me refugio,
A mis espaldas el motivo de mi viaje,
Algo lo interrumpe.
Ojos verdes de tigre,
Quizás pupilentes,
Piel morena inca,
Pequeñas curvas la moldean,
Sonrisa amplia de dragón.
Me llamo Lisa, dice la mujer machupichu.
………..
¿Cómo el niño que canta de México?
Le sonrío.
Le invito un café y salimos.
La cita podía esperar.
Dos descafeinados con leche,
Hermosa coincidencia,
Charla,
Sonríe demasiado,
Tienes un sol en la espalda,
Si me dolió mucho
Grite demasiado,
dice la joven peruana.
Alegría sudaca pura,
Pienso en su sudor, y en su sabor,
debo de partir,
pequeño encuentro que no deseaba aprovechar.
besos en las mejillas
Marcan el adios,
11:00 horas.
Vagones de nuevo.
Salgo a la calle,
Metro Suances.
La lluvia me ha devorado
Cumplo mi segundo objetivo,
Una vuelta a la manzana,
El periódico más importante
se yergue a mis pies.
España tampoco es para tanto.
La lluvia me ha comido,
Cago en un parque,
Otro porro mojado,
Nadie me observa,
Los pies humedos duelen,
Es hora de regresar,
Adios Chamartín.
Duré menos en Madrid
que Homero en N.Y.
I.
Nocilla in utero.

Segundo lunes de octubre. Carlos hace zapping frente al viejo televisor de 12 pulgadas, que ganó hace 15 años en un concurso organizado por la Televisión Local de Toluca. Se mete la mano en la ingle. Luego la deja entre sus fosas nasales y pierde la mirada en el televisor haciendo caso omiso a la mujer con acento argentino que invita a los televidentes a mandar un mensaje para recibir el nuevo himno de los Diablos Rojos del Toluca. Media hora después, una anciana de y en Paraguay se suicida porque descubre que su país es el único del Continente Americano que no tiene mar. Carlos piensa en aquella mujer paraguaya que conoció hace 89 horas en el bar La Pachanga, cuna de los intelectuales y extranjeros que visitan el centro del pueblo. Vengo de vacaciones a México, quiero conocer la vida de la gente en el rural, soy antropóloga, le dijo. Carlos pensó tres veces en su esposa antes de acariciar la pierna de aquella “turista” extranjera que le condujo a un callejón oscuro y empedrado. Apaga la televisión. Se levanta del sofá, atraviesa su angosto pasillo, el cual debe de cruzar con la espalda inclinada 30 grados, - fruto de su gran espalda.- para no rasparse con los tornillos salidos y oxidados que brotan de las pared recién reformada de su casa. Lleva 8 años casado. Tan sólo tres viviendo con su mujer en las árida sierra de Tequesquitengo. El condón usado lleva 89 horas en la esquina del callejón. Una rata y cuatro perros lo han olido, sólo uno masticado. Cuatro parejas lo han visto de reojo. La última hace 24 segundos. El barrendero aún no aparece.
I.


“Luego, miró hacia atrás y vio que no había tierra alguna a la vista. “Eso
no importa –pensó–. Siempre podré orientarme por el resplandor de La Habana”.
Ernest Hemingway

EL VIEJO Y EL MAR Título original: The Old Man and the Sea:
1989

domingo, junio 01, 2008

Nocilla smoke
(Homenaje a Nocilla Experience)

Úrsula es una mujer de 54 años que viajó a Coruña un 28 de febrero para visitar a su futura novia. Carla notó que su pareja simulaba estar enamorada y que en realidad no la quería. Carla no creía que las conversaciones de Messenger durante dos meses acababan en amor. Úrsula toca la suave arena de la playa de Riazor, A Coruña. Será que la vida se reduce a partículas de moléculas de arena, piensa. Una bomba cae en el local de la Amnistia internacional, en el centro Bagdag. Úrsula toma la toalla que una mujer policía le ofrece al terminar de ducharse; no puede contener el llanto, la sangre vuelve a recorrer su vagina, al fondo frente al water hay una moneda de cinco pesos mexicanos que alguien dejó caer por equivocación. Desde la ventana ubicada en el segundo piso del Juzgado número 4 de A Coruña, en donde por los domingos sólo trabajan una mujer y dos hombres, se observa una riña entre dos chinos y un mexicano. Juan Gómez toma del piso una botella de cerveza Estrella Galicia, que estrella en la cabeza de Yung Lee. Cinco minutos antes, en el área de la fiscalía de agresiones de la Comisaría gallega. Juan Gómez, Yung Lee, y Yoshiro Taschibana han sido puestos en libertad tras haberles tomado declaración. Juan piensa que la inmigración no debería existir. El viento del mar gallego agita los cabellos de Úrsula. Un hombre con abrigo camina descalzo sobre la playa, ella lo ve, se imagina violada, cierra los ojos, una mirada del hombre de gabardina basta para ponerla a temblar. Al mismo tiempo, en la plaza mayor del pueblo de Tepoztlán, Juan Gómez de 25 años, original del Distrito Federal se acuesta en una banco esperando a que le den las cuatro de la tarde, para encontrarse en el cementerio con una mujer chamán que se resiste a relevarle su futuro, al sólo vislumbrar sangre cuagulada. Nueve meses después, fruto de una violación, nace un bebe que ha resistido tres abortos.
I.
A veces
A veces desearía que mis amigos no me sigan por el camino de las drogas,
A veces desearía tener a una mujer a mi lado y que mi estúpida mente la aceptara.
El alcohol da depresión,
Y los porros sofocón.

Mujeres oscuras se pegan a las agujetas de los sueños del hipopótamo clandestino que subyace de una íntima sonrisa cristiana.
Camiones llenos de semen descargan su mercancía frente a mi casa.
El sueño de Morfeo camina elevadizo.
Saltando agujeros de luz de cortinas de aire brumoso entumecido en vagones de piezas de Lego.
i.
Así

Eres…
La mujer a la que gracias
le sabe a obligación.
la mujer que más amo,
el sueño que no se esfuma,
la carne que alimenta al preso.
Eres…
Camaleónica como Bowie,
Suicida como Cobain,
Sucia como Bukowski,
Oscura como Vader
El león piensa que todos son de su condición,
La leona no habla, se remite a maldecir.
A veces me gustaría
Dejar de ser el alacrán,
Que al momento de atacar
Es tan torpe
Que se pica
por la espalda
el corazón.