El Capitán Garfio
El puto Peter Pan movía intermitentemente sus pies por la calle principal de la pequeña ciudad gallega en la que había alquilado un viejo piso de cinco habitaciones (Véase Nocilla Police).
El nerviosito Pan vigilaba curioso y extasiado a las mujeres que paseaban siempre a esa hora, de lunes a sábado. Giro la cabeza ,y sin parar su carrera adormecida, se percata de que un hombre entra en una tienda de lentes, para robar unos lujosos, aunque azarosos. Sólo el puto Pan vio el hurto, con su cara de idiota sonriente. El ladrón era el prototipo de malandrín yonkie portugués, -como aquellos que conoció en Chilangolandia,- pensó su ego. El ladrón se percató de que estaba en el momento incorrecto en el lugar incorrecto, se acercó sonriendo a Pan, y tratando de intimidarlo le pidió un cigarro, mientras le susurraba yo desaparezco.
El malencarado Peter Pan amedentró, gritó y golpeó al ladrón. ¡Justicia! gritaban sus labios mientras escupían sobre el rostro del caco quien con un cuchillo clavaba su alma. El ladrón huyo, nadie sabe si los consiguió.
Final Real
El cobarde Peter Pan, inspirado en convertirse en la tesis de Peter Parker dejó huir al ladrón. Pan sonrié aún más, sabe bien que no tiene un tío Ben en esa ciudad.
A la mañana siguiente, el puto Peter Pan debate entre que es mejor: ser un héroe, aplicar la justicia o dejar al mundo rodar. Luego va y escribe:
La gente que sale en la tele las conozco…
Soy un pobre diablo,
Las mujeres que pasan a mi lado….
Mi falo ya han amado,
Las drogas que me estoy fumado….
Yo las he pagado
Soy un pobre diablo.
I.
jueves, octubre 30, 2008
“Rose”
Prefacio:
Hoy te negué mi amor,
Hoy te engañé mi niña,
Hoy besé a otra corazón,
Hoy no fui de cartón.
La noche era fría y oscura, el último rastro de las intensas lluvias del día yacían en el piso. Dos vecinos se cruzan. Uno sale de su coche recién estacionado, el otro de su casa tras horas bebiendo en casa, ¿Qué raza es tu perro? Pregunta el puto Peter Pan.
–Es Hausky o algo así- contesta ella. -No me digas que tú no tienes novia-, pregunta ella mientras huele la infidelidad de Pan, y le regala una misteriosa mirada entre sus dos ojos verdes de miel. Su pelo, negro, mojado, angustiado y perdido. Pan tuvo suerte de convencerla para acompañarla por un bolígrafo, (que ámbos sabían que no existía), a su coche, (por cierto un Audi) y así, a un garaje disque para anotar sus respectivos números de móviles, pero el afortunado Peter Pan tuvo mayor suerte cuando Hausky no le mordiera la mano mientras él tocaba culo, labios y tetas, a la mujer que intentaba bajar la persiana del garaje, tras comprobar que el bolígrafo no estaba en su coche, ni tampoco su móvil. Mañana más-dice ella. .Mañana pasamos /perro y ella/ a tu casa, susurra la mujer mientras se aleja después de que su lengua, triangular, escurridiza, y tímida le traspasara a Pan millones de microbios pululantes deliciosos.
Ahora el puto Peter Pan corta la luz y la electricidad de su casa, pues su verdadera novia viene hoy, y el pecado de ayer, quiere remediarlo dejando sin sonido a los mecanismos que suenan cuando uno toca, por ejemplo, un timbre. No sabía por qué ¿pero tenía que hacerlo?, ¿debía sentirse vivo?- se pregunta mientras escribe un poema para su novia, esperando que su pasado no aparezca esta noche ante su puerta para joder el presente.
I.
(Aún quedan cuentos por inventar)
Prefacio:
Hoy te negué mi amor,
Hoy te engañé mi niña,
Hoy besé a otra corazón,
Hoy no fui de cartón.
La noche era fría y oscura, el último rastro de las intensas lluvias del día yacían en el piso. Dos vecinos se cruzan. Uno sale de su coche recién estacionado, el otro de su casa tras horas bebiendo en casa, ¿Qué raza es tu perro? Pregunta el puto Peter Pan.
–Es Hausky o algo así- contesta ella. -No me digas que tú no tienes novia-, pregunta ella mientras huele la infidelidad de Pan, y le regala una misteriosa mirada entre sus dos ojos verdes de miel. Su pelo, negro, mojado, angustiado y perdido. Pan tuvo suerte de convencerla para acompañarla por un bolígrafo, (que ámbos sabían que no existía), a su coche, (por cierto un Audi) y así, a un garaje disque para anotar sus respectivos números de móviles, pero el afortunado Peter Pan tuvo mayor suerte cuando Hausky no le mordiera la mano mientras él tocaba culo, labios y tetas, a la mujer que intentaba bajar la persiana del garaje, tras comprobar que el bolígrafo no estaba en su coche, ni tampoco su móvil. Mañana más-dice ella. .Mañana pasamos /perro y ella/ a tu casa, susurra la mujer mientras se aleja después de que su lengua, triangular, escurridiza, y tímida le traspasara a Pan millones de microbios pululantes deliciosos.
Ahora el puto Peter Pan corta la luz y la electricidad de su casa, pues su verdadera novia viene hoy, y el pecado de ayer, quiere remediarlo dejando sin sonido a los mecanismos que suenan cuando uno toca, por ejemplo, un timbre. No sabía por qué ¿pero tenía que hacerlo?, ¿debía sentirse vivo?- se pregunta mientras escribe un poema para su novia, esperando que su pasado no aparezca esta noche ante su puerta para joder el presente.
I.
(Aún quedan cuentos por inventar)
jueves, octubre 23, 2008
Tetas ecologistas heroínicas
A veces me gustaría tener tetas para que algún desadaptado publique mi antología.
A veces me gustaría ser un ecologista para que las chicas se interesen por mi simpatía
A veces me gustaría ser un gran escritor para que te exites con mis rimas.
+ Albert Pla dice que su corazón se fue de marcha,
y Kerouak que su amor son las pastillas.
Hoy necesito una aspirina -
(+ ó -)
I.
A veces me gustaría tener tetas para que algún desadaptado publique mi antología.
A veces me gustaría ser un ecologista para que las chicas se interesen por mi simpatía
A veces me gustaría ser un gran escritor para que te exites con mis rimas.
+ Albert Pla dice que su corazón se fue de marcha,
y Kerouak que su amor son las pastillas.
Hoy necesito una aspirina -
(+ ó -)
I.
martes, octubre 21, 2008
T.V.
(Para la chica guanajuatense que ya no vive en el hotel Virreyes)
A ti que me das lo que necesito cuando no se lo que quiero.
A ti que me haces adelgazar cuando quiero engordar,
Ya no te quiero ver más, hoy dejadme en paz.
A ti que me das hombres esbeltos cuando deseo llorar,
A ti que me das luz cuando tengo un antifaz...
Ya no te quiero ver más, hoy dejadme en paz.
A ti que me enseñas a sufrir cuando quiero reir,
a ti que me dejas opinar cuando nada quiero decir,
Ya no te quiero ver más, hoy dejadme en paz.
A ti que me mandas a dormir cuando el sueño suele venir,
a ti que me anuncias amor cuando ya no tengo corazón.
Ya no te quiero ver más, hoy dejadme en paz.
(Para la chica guanajuatense que ya no vive en el hotel Virreyes)
A ti que me das lo que necesito cuando no se lo que quiero.
A ti que me haces adelgazar cuando quiero engordar,
Ya no te quiero ver más, hoy dejadme en paz.
A ti que me das hombres esbeltos cuando deseo llorar,
A ti que me das luz cuando tengo un antifaz...
Ya no te quiero ver más, hoy dejadme en paz.
A ti que me enseñas a sufrir cuando quiero reir,
a ti que me dejas opinar cuando nada quiero decir,
Ya no te quiero ver más, hoy dejadme en paz.
A ti que me mandas a dormir cuando el sueño suele venir,
a ti que me anuncias amor cuando ya no tengo corazón.
Ya no te quiero ver más, hoy dejadme en paz.
Busco acción
Princesa solicita principe,
guionista vende puntos, (no comas)
sexoservidora alquila amor,
corazón necesita alcohol.
Mujer morena busca lluvia,
hombre peludo, un rastrillo,
confusión amarga, un motivo,
soledad oscura, un aullido.
cajas de música, un stop,
sujetador, un violador,
y sábanas, más sudor.
I.
Princesa solicita principe,
guionista vende puntos, (no comas)
sexoservidora alquila amor,
corazón necesita alcohol.
Mujer morena busca lluvia,
hombre peludo, un rastrillo,
confusión amarga, un motivo,
soledad oscura, un aullido.
cajas de música, un stop,
sujetador, un violador,
y sábanas, más sudor.
I.
martes, octubre 14, 2008
Vukusic
Mira a los ojos, sonríe, y ríe.
Luego.... el horizonte,
De su bolso, un par de estrellas
y de su cabeza, miles de letras.
Salgo del bar y ella se queda,
mi mente se pierde y mis labios esperan
mientras los poemas revelan
que su nombre es Déborah.
I.
Mira a los ojos, sonríe, y ríe.
Luego.... el horizonte,
De su bolso, un par de estrellas
y de su cabeza, miles de letras.
Salgo del bar y ella se queda,
mi mente se pierde y mis labios esperan
mientras los poemas revelan
que su nombre es Déborah.
I.
viernes, octubre 03, 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)