Killer in the beach
Me levanté y te dije que había que dejarlo,
que esto no iba a más.
Desperté y me arrepentí,
te dije que era imposible dejarte.
Caminamos por la playa,
saltando mundos de piedra
y precipicios de olas.
Encontramos conchas,
una estrella de mar,
y hasta al bebe cangrejo,
que nunca amamantarás.
Hoy me llamas y me cuentas que la policía encontró a un hombre a la deriva.
Menos mal que el corazón quedó en tu cama esperando mi partida.
pues los amores ahogados no saben bien con el tequila.
Al final, ya lo dice el primo,
me pongo gafas oscuras
y a chupar kilómetros por Galicia.
I.
lunes, abril 20, 2009
Segundos
Su respiración ha disminuido,
decenas de máquinas rodean su cuerpo,
su sangre cae lentamente,
la zonda se llena de muerte,
lágrimas ahora extranjeras pululan por la habitación.
Ha llegado su hora.
en su interior,
sólo sabe decir,
lévame feitiña, lévame.
I
Su respiración ha disminuido,
decenas de máquinas rodean su cuerpo,
su sangre cae lentamente,
la zonda se llena de muerte,
lágrimas ahora extranjeras pululan por la habitación.
Ha llegado su hora.
en su interior,
sólo sabe decir,
lévame feitiña, lévame.
I
jueves, abril 09, 2009
"In Cena Domini"
El cura culo gordo lamenta que en las fotos se vea viejo,
el cura insatisfecho piensa que es un gran periodista,
el cura sonrisa falsa hace gala de su inhumana humildad,
el cura rastrero se arrastra en una semana santa llena de insultos y obsesiones.
El cura culo gordo es un borracho,
el cura insatisfecho es injusto,
el cura sonrisa falsa no sabe reir,
el cura rastrero es un pobre infeliz.
Y a la Diócesis que le quede el saco, también que se lo ponga.
Me cago en sus liturgias urgidas de fe.
El cura culo gordo lamenta que en las fotos se vea viejo,
el cura insatisfecho piensa que es un gran periodista,
el cura sonrisa falsa hace gala de su inhumana humildad,
el cura rastrero se arrastra en una semana santa llena de insultos y obsesiones.
El cura culo gordo es un borracho,
el cura insatisfecho es injusto,
el cura sonrisa falsa no sabe reir,
el cura rastrero es un pobre infeliz.
Y a la Diócesis que le quede el saco, también que se lo ponga.
Me cago en sus liturgias urgidas de fe.
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